“Por fin encontré la motivación para ponerme a pintar, ¿pero cómo puedo terminar una habitación en un solo día?”

Ya vimos cómo poner en marcha el proceso de pintura después de una mudanza estresante, ¡así que ahora hay que remangarse y ponerse a pintar!

Al igual que cuando hacés una torta, la clave para que tu proyecto de pintura salga bien radica en la planificación y la preparación. Pero tené presente tu objetivo: una habitación bien pintada que te enorgullezca enseñar a familiares y amigos.

¿Querés saber cómo se hace? Nuestra guía paso a paso es fácil de seguir:

Si todavía no descargaste la aplicación Inca Visualizer de Inca, hacelo ya y elegí tu color y productos de la paleta de pinturas Inca.

1. Despejá la habitación

Sacá las cajas de la mudanza y deshacete de los muebles viejos que no vayas a usar. Mové el resto al centro de la habitación y cubrilo con un protector.

2. Elegí y comprá la pintura

Si todavía no descargaste la aplicación Visualizer de Inca, hacelo ya y elegí tu color y productos de la paleta de pinturas Inca.

Nuestra línea Incalex te ofrece pintura diseñada para ofrecerte un acabado perfecto. La aplicación también te puede ayudar a encontrar el distribuidor de pintura más cercano.

¿Querés calcular cuánta pintura vas a necesitar? Usá la calculadora de pintura de Inca

3. Calculá cuánta pintura vas a necesitar

Una vez que hayas elegido la pintura, buscá tu color en el sitio web de Inca e ingresá las medidas de la habitación en la calculadora de pintura de Inca para que podamos calcular cuánta pintura tenés que comprar.

4. Equipate con todo lo necesario

Comprobá que las brochas, los rodillos y las bandejas que ya tenés estén bien limpios. Si no es así, añadilos a tu lista de compras junto con cinta de enmascarar de buena calidad y la pintura de Inca que hayas elegido.

En primer lugar, usá un pincel pequeño y pintá un borde de 2,5 cm en los extremos; después, pintá el resto de la pared con un rodillo.

Día de pintar

1. Limpiá y prepará las paredes

Rellená pequeñas grietas y agujeros con masilla y dejá que seque antes de lijar suavemente y limpiar con un paño húmedo. A continuación, aplicá con cuidado cinta de enmascarar alrededor de la superficie que querés pintar.

2. Empezá a pintar

En primer lugar, usá un pincel pequeño y pintá un borde de 2,5 cm en los extremos; después, pintá el resto de la pared con un rodillo.

3. ¡Disfrutalo!

¡Ahora ya podés relajarte y tomarte un merecido café mientras contemplás cómo se seca la pintura!

Consejo especial

Si solo tenés tiempo de aplicar una capa, asegurate que el rodillo esté bien cubierto pero no totalmente empapado, y seguí las instrucciones de la lata sobre la disolución de la pintura.