"Creo que tengo buen ojo para el diseño, pero quiero ir un paso más allá con mis ideas de decoración. ¿Me pueden ofrecer algún consejo profesional?"

Según una encuesta de AkzoNobel, casi una cuarta parte de la población cree que tiene buen gusto a la hora de redecorar su hogar, pero convertir ese buen gusto en un esquema de diseño hecho realidad no siempre es tan fácil como se pueda imaginar.

La diseñadora de interiores Rebecca Davies comparte con nosotros consejos para proporcionarte el conocimiento y las herramientas para que puedas decorar como un profesional.

Un buen concepto es como una buena receta, atenete a ella y todo irá bien. Lo que te interesa encontrar es una imagen o un conjunto de imágenes que servirán de guía para el resto del esquema.

1. Encontrá un concepto

Un buen concepto es como una buena receta, atenete a ella y todo irá bien. Lo que te interesa encontrar es una imagen o un conjunto de imágenes que servirán de guía para el resto del esquema. Puede ser una foto arrancada de una revista de decoración o una fotografía que le hayas sacado a tu restaurante preferido o a un hotel que te haya llamado la atención.

La clave es asegurarte de que las imágenes conceptuales contienen el equilibrio perfecto entre color, texturas y forma, que después deberás recrear de la forma más fidedigna posible en tu esquema. Cuanto más sólido sea el concepto, más sólido será el diseño final.

Buscá pinturas, telas y muebles que enfaticen las tonalidades, las formas y los acabados que aparecen en tus imágenes conceptuales.

2. Encontrá los colores perfectos

Buscá pinturas, telas y muebles que enfaticen las tonalidades, las formas y los acabados que aparecen en tus imágenes conceptuales. Nuestro sitio web Inca.com.uy es un buen lugar para empezar. Podés llevarte tus imágenes conceptuales con vos cuando comprés la pintura para asegurarte de que encontrarás el equivalente perfecto.

Para encontrar la pintura perfecta, acudí al punto de venta Inca más cercano, y el personal experto podrá crear la pintura con la tonalidad exacta tal y como aparece en tu imagen conceptual.

Procurá averiguar bien las proporciones de color; lo mejor es que tengas las mismas proporciones de color en tu esquema que en el concepto.

Un panel semántico es como un microcosmos de tu habitación finalizada. Te permite ver cómo combinan los colores y acabados que has elegido y realizar los últimos ajustes antes de aplicar el esquema final.

3. Creá una cartelera de ideas

Una cartelera de ideas es como un microcosmos de tu habitación finalizada. Te permite ver cómo combinan los colores y acabados que has elegido y realizar los últimos ajustes antes de aplicar el esquema final.

Los componentes imprescindibles de este conjunto son pintura y muestras de tela, fotos de los accesorios principales o muebles y muestras de cualquier tipo de madera, azulejos u otro acabado que se puede emplear.

En lo que se refiere a la pintura, suele ser buena idea elegir una muestra y probarla tanto en las paredes como en la cartelera, ya que la tonalidad puede variar según la iluminación de la habitación.

¿Te cuesta visualizar cómo quedaría en tu habitación? Usá la aplicación Visualizer de Inca para obtener una imagen del aspecto final de las paredes una vez pintadas.

¿No tenés claro cuánta pintura encargar? Utilizá el calculador de pintura Inca para calcular la cantidad exacta que necesitás para pintar todas las paredes con el mínimo gasto.

4. Realizá el pedido

Cuando le hayas dado el visto bueno final al esquema, es hora de empezar a comprar. Si has hecho el pedido de algún artículo o lo has mandado fabricar a medida, comprobá cuál es la fecha límite y pedí todos los artículos con la mayor antelación posible para no tener que esperar por ellos cuando ya ha llegado todo lo demás.

¿No tenés claro cuánta pintura encargar? Utilizá la calculadora de pintura Inca para calcular la cantidad exacta para pintar todas las paredes con el mínimo gasto.

Las paredes forman el color de fondo del esquema completo, y obtener el acabado de pintura adecuado puede transformar un esquema de aficionado a profesional.

5. Empezá a pintar

Esta es la parte divertida, cuando ya empezás a ver los resultados de todo tu esfuerzo y tu planificación. No olvides esos toques finales de diseñador profesional, como una buena iluminación escalonada y flores frescas.

Tanto si contratás a un decorador o si lo hacés por tu cuenta, no olvides que las paredes son la prioridad decorativa. Al fin y al cabo, las paredes son el fondo de cualquier esquema y conseguir la pintura adecuada es lo que establece la diferencia entre ser un aficionado o ser un profesional.

Consejo especial

Para no perder de vista tu esquema, recortá tus imágenes conceptuales y pegalas en una pared o cartelera para poder consultarlas en cualquier momento del proceso decorativo.