¿Podés adivinar qué color fue alguna vez más caro que el oro? La respuesta es azul ultramar, un azul brillante intenso que era cuidadosamente extraído de la piedra preciosa lapislázuli. El significado literal del nombre es ‘más allá del mar’, porque el lapis se extraía principalmente de las minas de Afganistán. Un pigmento notoriamente difícil de conseguir, el azul de ultramar era utilizado por los artistas europeos y a menudo se reservaba para pintar las vestiduras de la Virgen María y el niño Jesús. Debido a su precio elevado, los artistas solían optar por azurita, un azul más económico, para pintar las bases.

Afortunadamente, hoy podemos lograr este estilo de lujo sin gastar una fortuna. Debido a su intensidad, el azul ultramar es más efectivo cuando se utiliza en pequeñas dosis, ya sea como tono de acento o a través de accesorios, como una alfombra llamativa o una lámpara colgante. Funciona muy bien en ambientes donde se quiere crear una sensación de verdadera felicidad azul, como en el baño o el dormitorio. Incluso podrías crear una tesela de mosaico personalizada en el baño para recrear un lujoso spa de mar.