1. Retirá los tiradores y manijas y lijá suavemente el mueble con papel de lija medio. Esto facilitará la adhesión de la pintura. Limpiá con un paño húmedo y dejá secar.

  2. Pasemos a la parte interesante. Elegí un esmalte de buena calidad como Incalux o Satinca (de terminaciones brillante o satinada, según el acabado que prefieras). Cuánto más brillante sea el acabado, más fácil será mantenerlo limpio. Tenés que aplicar 2 o 3 manos, lijando suavemente entre manos.

  3. Las pinturas al agua, como Incalux Turbo y Satinca Turbo, son una opción excelente para los muebles de madera porque no emanan olores durante el proceso de pintura, se secan rápido y son súper resistentes. El acabado será una terminación lisa, fácil de limpiar y retocar.

  4. Para evitar las marcas del pincel, usá un pincel de buena calidad o un rodillo pequeño. Usá un pincel pequeño para las partes difíciles.

  5. ¿Terminaste? Una vez seco, lijá suavemente, retirá el polvo y sorprendete con tu trabajo artesanal.